La montaña Diancangshan al amanecer

La montaña Diancangshan al amanecer

Una de las películas que recuerdo con más intensidad de mi niñez es Horizontes Perdidos de Frank Capra de 1937 (aunque yo la vi mucho más tarde, ¡eh!).

Está basada en la novela homónima de James Hilton de 1933, que cuenta el hallazgo, por los pasajeros de un avión que había tenido un accidente, de un paraíso, Shangri-La, en medio de los Himalayas del Tibet, donde la gente vivía cientos de años en perfecta armonía.

La puerta del Sur al amanecer

La puerta del Sur al amanecer

En una época en la que el orientalismo estaba de moda, la novela de Hilton era una de las más representativas de la fascinación que Asia producía en el mundo occidental, que empezaba a darse cuenta de que el capitalismo no llevaba a la felicidad y que el materialismo generaba más problemas de los que solucionaba.

Uno de los personajes, el padre Perrault, dice “presagio un tiempo en el que el hombre, exultante en la técnica del homicidio, montará con tanta cólera contra el mundo, que todas las cosas preciosas estarán en peligro, cada libro y pintura, todos los tesoros acumulados durante dos milenios …”

Monje budista

Monje budista

Parecía una premonición sobre lo que sucedería unos años después, cuando el decimocuarto Dalai Lama, tuvo que huir de su país en 1959 y establecer un gobierno provisional en el exilio en Dharamsala, India.

China hizo valer su poderío militar e invadió Tibet reclamándolo como una provincia más de China.

El resto del mundo estaba muy ocupado con la Guerra Fría, y Tibet no era un lugar estratégico ni disponía de recursos naturales como petróleo, así que miró para otro lado.

Por suerte Internet es un medio de expresión que puede saltar muchas barreras, y hay varias webs muy interesantes a las que puedes acceder (fuera de China, desde aquí están censuradas), como la web del Gobierno Tibetano en el exilio, y varias organizaciones como Free Tibet, Tibet.org, y Freetibet.net.

Mujer Bai

Mujer Bai

Os cuento todo esto porque he estado muy cerca de Shangri-La, o lo que los chinos han llamado Shangri-La, que es un nombre muy usado por aquí, incluso una cadena de hoteles de lujo tiene ese nombre.

Los chinos están empezando a saber usar el marketing, y han convertido la ciudad de Zhongdian, a 4.000 metros de altura en la provincia de Yunnan, en Shangri-La, poniéndole hasta el nombre al aeropuerto.

Cuando terminé mi trekking del Salto del Tigre pensé en ir, pero el frío que hace en esta época a 4000 metros y mi experiencia personal en marketing me convencieron de que era mejor quedarme con la idílica imagen de la película, y no decepcionarme, ya que varios viajeros que había conocido en el trekking que venían de allí me dijeron que Zhongdian no tenía nada especial.

Mercado nocturno

Mercado nocturno

En todo caso Yunnan es una de las provincias con más encanto de China, no porque lo diga yo, que poco he podido ver en mes y medio, sino por lo que me cuentan muchos extranjeros que viven en China.

La mayoría son profesores de idiomas, que estaban de vacaciones por el año nuevo chino, y aprovechaban las 2 semanas para viajar por China.

Al mercado

Al mercado

Hasta he conocido a una española de Segovia que era profesora de español en Shenzhen.

Decidí desandar mi camino hacia Lijiang y Dali, y después de mis ajetreadas jornadas en Lijiang despidiendo el año del mono y recibiendo el del Gallo, Dalí era el enclave perfecto para relajarme, sin duda el Shangri-La de los mochileros, que con un presupuesto diario de 5 dólares, 4 euros, pueden dormir, hacer 3 comidas al día, y hasta tomarse 2 cervecitas.

No imagineis nada sórdido, sucio ni decadente; estaba alojado en el hostal MCA, tenía una cama de matrimonio en un dormitorio común con mucha luz, con jardines, piscina, internet y lavandería gratis.

El único pero es que el baño estaba a 30 metros casi en la calle, de hecho estaba en el parking de coches, y la ducha en el otro extremo del hotel, pero pagaba, 1,5$.

Las 3 pagodas

Las 3 pagodas

Por las mañanas desayunaba unos deliciosos noodles a-través-del-puente (abajo os cuento el por qué del nombre), o una enorme tortilla francesa con verduras por 1$.

Por la tarde tomaba un linner (como soy así de imaginativo, si los ingleses inventaron el brunch, apócope de breakfast y lunch, yo he inventado el linner, apócope de lunch y dinner, es decir, que a las 6 de la tarde hacía mi segunda y última comida del día, por 1,5$, y aún me quedaba 1$ para tomar 2 cervezas de 2/3 de litro cada una.

El teleférico

El teleférico

¿Actividades extra-escolares en Dali?. Las que quieras.

Dali tiene un precioso lago, el Erhai, y una hermosísima montaña, el Diancangshan, de 4.100 metros (Dali está a casi 2.000), que tiene varios trekkings recomendados.

Uno de ellos al templo Zhonghe a 2.500 metros, que estaba a tope de gente el día que fui, supongo que la gente estaba cumpliendo promesas de año nuevo.

Las 3 pagodas desde la montaña

Las 3 pagodas desde la montaña

Hay varias maneras de llegar al templo, cuanto más cara menos interesante en mi opinión, ya que han puesto un teleférico que te lleva desde Dalí hasta el templo en unos minutos por 5€.

La segunda opción es a caballo, por senderos de montaña bastante empinados.

Aquí el precio depende de tu capacidad de regateo, en época alta los jinetes “no se bajan del burro” con los precios.

Puerta sur de noche

Puerta sur de noche

La forma que yo elegí, subir la montaña primero a través de campos de cultivo, luego por sendas paralelas a la de los caballos, que se cruzaban de vez en cuando, y la última parte casi escalando por donde iba el teleférico, era evidentemente la más barata, salvo que me hubiera caído en la subida y roto la crisma.

Con el cielo mejor ganado que los que iban en teleférico, entré en el templo, que olía a incienso por la cantidad de ofrendas y varitas que colocaban los fieles, y echaban billetes en un cuenco de barro lleno de agua, no sé si para purificar el dinero.

Barbie y Ken Bai

Barbie y Ken Bai

Todo lo respetuosos que eran en el interior contrastaba con la a terraza/mirador del exterior, hecha un estercolero, con restos de comidas, envases, latas y botellas tiradas en el suelo.

Los chiringuitos tenían a la vista las verduras expuestas para que eligieras y te las prepararan en el momento.

Era tentador, pero el lugar estaba tan sucio que me fui sin comer nada.

La bajada fue bastante más rápida que la subida, y llevo el polvo rojo del camino todavía adherido a las botas, la ropa y algunas partes del cuerpo a pesar de las varias duchas que me he dado desde entonces.

Los mercados fuera de la ruta turística también son muy recomendables en Dali, un mundo en miniatura donde se compra y vende de todo.

Chiringuito en el templo

Chiringuito en el templo

Dali tiene 3 pagodas de la dinastía Tang, que destacan sobre el resto de la ciudad, que no tiene edificios de más de 3 plantas.

La principal se alza a casi 70 metros, y como en Lijiang, por algunas calles corren riachuelos de agua fresca y limpia.

La ciudad conserva también parte de las murallas de la ciudad, y las cuatro puertas de acceso, cada una orientada a un punto cardinal.

Bais

Bais

Mi hostal estaba cerca de la puerta Sur, que de noche iluminaban con colores bastante kitch, verdes, rosas.

Todo en China es bastante kitch.

Dali se convirtió en el Shangri-La de los mochileros en los 80, supongo que era un lugar perfecto para relajarse después de un largo y frío viaje por los Himalayas viniendo del norte, o para recuperarse, viniendo del sur, de las duras condiciones de viaje en países como Myanmar, Laos, Camboya y Vietnam, atenazados por regímenes comunistas que aún hoy conservan muchas maneras de los viejos tiempos.

Billetes en el templo

Billetes en el templo

Ya os contaré cuando toque el tema de visados más adelante (habrá un “premio” Vagamundos al país con la política de visados más delirante, y la competencia es dura).

Dali también es conocido como el Paraiso de las mariposas, con 164 especies de 9 familias clasificadas, como la “cintura de jade”, pero eso no lo pude comprobar, ya que era invierno, y la temperatura no daba para muchos vuelos de mariposa.

Buda sonriente y gordinflón

Buda sonriente y gordinflón

Dali es hogar para la minoría Bai, con casi 2 millones de habitantes (no deja de tener gracia que seas minoría con 2 millones de personas).

Más de la mitad hablan el idioma Bai y visten tradicionalmente, las mujeres con pantalones blancos, bordados de colores muy elaborados, y blusas y tocados realmente espectaculares.

He dejado para el final del relato mi estancia en la capital de Yunnan, Kunming, que como ciudad es una más de las cientos de ciudades chinas que han crecido enormemente en los ultimos años.

Es lugar de paso obligado para ir por carretera a Dali, Lijiang, Garganta del Salto del tigre y Shangri-La y de espera también obligada por el visado para los que vamos hacia Vietnam.

Caballos a la salida de templo

Caballos a la salida de templo

Lo que tiene de especial Kunming y en general Yunnan, es su exquisitez gastronómica, la comida es picante y a veces agridulce (he probado el pollo con papaya verde, delicioso).

Por la calle venden fresas, frutas de todo tipo, y medias piñas peladas a las que les sacan los ojos con un aparatito especial que las deja como un coladero, insertadas en un palito como si fueran un helado, que cuestan 1 yuan.

Cultivos

Cultivos

Hay especialidades como el queso de cabra y el café de Yunnan, que me supo a gloria después de un mes tomando sólo té, y sobre todo los noodles-a-través-del-puente, cuyo nombre está asociado a una leyenda.

Un estudiante a oposiciones se aisló, para estudiar más tranquilamente, en una isla que estaba conectada con tierra por un largo puente.

Su esposa le llevaba la comida todos los días cruzando el puente, pero en el invierno llegaba invariablemente fría.

La esposa descubrió que cuando cocía una gallina en caldo, dejaba una capa de grasa en la parte superior, y ésta impedía que se enfriara el caldo. A partir de entonces llevaba el caldo a su marido, y los ingredientes sin cocinar aparte, que cocía en el caldo en cuanto llegaba a la isla.

Muñeco sátiro

Muñeco sátiro

Efectivamente, así se preparan los noodles-a-través-del-puente, te traen un enorme cuenco con un caldo de pollo, y los ingredientes, que son verduras, jamón, tocino, queso, huevos de codorniz, etcétera, y un bol con tallarines crudos, que tu mismo pones en el cuenco de caldo, y en unos segundos todo está cocido y dispuesto para ser degustado.

En Kunming hay una comunidad musulmana bastante grande, que tiene varias mezquitas diseminadas por la ciudad.

Kunming siempre ha estado en las rutas comerciales de Asia, y donde hay comercio, siempre habrá un árabe.

Los mercados de Kunming son como un cambio de dimensión, ya que al lado del edificio más moderno, te metes por una callejuela y ves todo tipo de productos.

El bosque de piedra

El bosque de piedra

Me hicieron mucha gracia unos muñecos con cara de sátiros que tenían un enorme pene.

No sé si es tradicional, el típico producto hecho para turistas, o que estaban promocionando la viagra natural que se vende por aquí.

La atracción principal de Kunming está a 120 kilómetros, el llamado bosque de piedra.

Riada de chinos

Riada de chinos

Se llega en poco más de una hora por una autopista que te deja en la puerta del bosque.

Es un área inmensa de 400 km2 que tiene 2 bosques, el grande y el pequeño, lagos, cuevas y otras áreas escénicas.

A los chinos les encanta, y hay decenas, si no centenas de grupos pululando por entre los pináculos; en algunas zonas se producen verdaderos embotellamientos.

Pináculos y árbol

Pináculos y árbol

Hay vendedores de todo tipo y por unos pocos yuanes te puedes vestir con trajes tradicionales de las diferentes etnias, algo que hace mucha gente, además de comprar piedras talladas, instrumentos musicales, batiks y montones de souvenirs.

No sé si es que los chinos han descubierto el turismo hace poco, o sencillamente no podían viajar antes, porque lo toman con un entusiasmo arrebatador.

El elefante

El elefante

Los Ohhhhhh, Ahhhhhh, y todo tipo de expresiones en voz alta cuando ven algo especial son muy graciosos.

Los guías también van vestidos con ropas tradicionales, no sé si correspondientes a su etnia, o sencillamente a modo de uniforme para que los turistas les hagan fotos (bueno, y los no turistas, que a mí me encanta hacer fotografías de la gente con vestimentas ancestrales).

Guía

Guía

La entrada es muy cara, 80 yuanes u 8 euros, pero realmente vale la pena, porque si te alejas de las zonas más frecuentadas, puedes estar en algunos lugares absolutamente sólo donde escuchar los pájaros y la naturaleza nada más.

Creo que es la primera veces que he tenido esta sensación en las 7 semanas que llevo viajando por China, porque hasta en el trekking del salto del tigre oías los coches de la carretera, un desprendimiento de piedras o la televisión de algún vecino.

Pareja a la que se le ve el plumero

Pareja a la que se le ve el plumero

Entre las figuras más famosas está una tortuga de 1000 años de edad, un elefante, una flor de loto y otras muchas que ya dependen de la imaginación de cada uno.

Uno que me impresionó especialmente fue la prisión de piedra, porque te vas metiendo por laberintos y pasadizos cada vez más cerrados, donde tienes que contorsionar tu cuerpo para pasar, y al final te encuentras en un claro rodeado de altísimos pináculos, que por suerte tenían una salida, la misma por la que había entrado.

El agua, necesaria para la formación del Bosque de Piedra

El agua, necesaria para la formación del Bosque de Piedra

La leyenda dice que los dioses aplastaron una montaña para que las parejas pudieran encontrar lugares donde intimar, aunque ahora lo veo difícil con los grupos siguiendo a la guía con la banderita o el paraguas de colores, y más ahora que sólo pueden tener un hijo por pareja en China.

En la ruta hay varios pabellones con vista panorámica sobre el bosque de piedra, que no alcanzas a abarcar con la vista.

Si quieres ver todas las fotos del viaje de Vagamundos 2005 de 6 meses por China, Vietnam, Camboya, Tailandia, Laos, Malasia, Brunei, y Filipinas, haz clic aquí y si quieres ver sólo las fotos de China haz clic aquí.

¡¡ Hasta Pronto !!

Carlos, desde Kunming, China, 17 de febrero de 2005

Vagamundos 2005. China. Dali