Northland es el nombre que se le da a la región al norte de Auckland, un franja de tierra que se va estrechando cada vez más hasta llegar al Cabo Reinga, la tierra más al norte de Nueva Zelanda, donde se juntan el mar de Tasman y el Océano Pacífico y donde se encuentra ubicado otro “faro del fin del mundo” que tenía ganas de visitar.

 

El centro de buceo de Dive! Tutukaka

El centro de buceo de Dive! Tutukaka

Pero mi primera parada en Northland fue en Whangarei, una pequeña ciudad comercial y poco turística para extranjeros, pero que tiene un importante puerto deportivo donde cientos de kiwis tienen amarrados sus barcos, con un paseo marítimo, más bien ribereño, lleno de tiendas y restaurantes caros.

El principal objetivo de mi estancia en Whangarei era bucear en las Poor Knights Islands, que por su nombre ya resultan interesantes, y con una historia, o leyenda que nunca se sabe, detrás.

Repartiendo los equipos

Repartiendo los equipos

Dicen que cuando el capitán Cook estaba por estos mares, al avistar las islas estaba desayunando algo típico de la época, el pudding Poor Knights, y su perfil le pareció similar al del pudding que se estaba tomando, por lo que les puso ese nombre.

La historia de su población es bastante trágica, ya que la isla estaba ocupada por una tribu Māori, los Ngāti Wai. Su jefe, Tatua, encabezó una expedición guerrera al golfo de Hauraki, dejando las islas desprotegidas.

Un esclavo escapó a Hokianga, y le contó a Waikato, jefe de la tribu Hikutu y rival de Tatua, que la isla estaba sin protección, por lo que fueron en sus canoas y diezmaron a la población.

Cuando Tatua regresó y vio la destrucción, declaró a la isla tapu (tabú) y la abandonaron, para ir a Rawhiti en Bay of Islands, donde encontró a su mujer e hija, que habían logrado sobrevivir al ataque.

El Tigre

El Tigre

Desde entonces las islas están deshabitadas, y se considera un lugar sagrado por los Māori, por lo que está prohibido desembarcar en ellas.

Desde 1998 toda la zona en torno a las islas, una milla, es reserva marina, y está totalmente prohibido pescar o llevarse nada.

Por esa razón, y porque hasta aquí llegan corrientes que traen desde Australia aguas más cálidas de lo habitual en Nueva Zelanda, hay especies sub-tropicales y es un paraíso de la fauna y flora marinas.

Cuando Jacques Cousteau buceó por estas aguas no dudo en decir que era uno de los 10 mejores lugares del mundo para hacer inmersiones.

Bahía de Tutukaka

Bahía de Tutukaka

No es tan bonito, agradable y sencillo bucear como en los lugares tropicales, porque tienes que usar traje completo, llevar mucho lastre, y pelear a veces con fuertes corrientes, pero la recompensa es conocer un mundo submarino totalmente diferente, donde en vez de corales hay bosques de Kelt (un alga gigante) y especies propias de esta zona.

Las islas son de origen volcánico, con más de 11 millones de años de vida, y por ello las formaciones geológicas son espectaculares, con varios arcos de roca por donde pueden pasar los barcos, y cuevas, tanto en superficie como submarinas, que impresionan por su tamaño.

Algunas de ellas apenas han sido exploradas.

Las islas están a 22 kilómetros de la costa desde Tutukaka, una pequeña población costera que se está haciendo muy popular para el turismo, principalmente de buceo por las Poor Knights Islands y por qué se encuentra el que está considerado el mejor centro de buceo de Nueva Zelanda, Dive Tutukaka, con quien contacté para bucear en la islas.

El japonés con el equipo re-respirable y el traje estanco

El japonés con el equipo re-respirable y el traje estanco

Tutukaka está a 28 kilómetros de Whangarei, pero todavía no hay alojamiento para mochileros, por lo que te recogen gratuitamente en Whangarei temprano, sobre las 7h15 am, y a las 8 estás en Tutukaka.

A esa hora el centro de buceo bulle de actividad. Está ubicado en un local cuya decoración lo hace parecer una cueva, muy original, y la organización es impecable.

En un mostrador te toman todos los datos personales, te dan una ficha y te dicen cual será tu barco y enseguida pasas a otro mostrador donde seleccionas el equipo, traje, chaleco, y aletas. Las gafas y las aletas te las dan en el barco.

Ellos llevan el equipo al barco. Tienen varios e ir en uno u otro depende del lugar de inmersión y del número de buceadores. El primer día me tocó el Bright Arrow, y éramos un pequeño grupo que no llegaba a 10 buceadores, con una hermosa sirena llamada Laura como divemaster.

Colocando todo el equipo

Colocando todo el equipo

Zarpamos con el mar en calma, pero en cuanto salimos de la bahía el mar se embraveció un poco.

El capitán nos contó que los 22 kilómetros que separan Tutukaka de las islas a veces son movidos, pero que al abrigo de las islas el mar estaría tranquilo.

El capitán del barco nos dio también las instrucciones generales de seguridad y específicas para la reserva marina, y cuando nos acercábamos a las islas nos contó su historia y geología.

Anclamos muy cerca de la isla principal, y enseguida comenzó la peor parte de bucear, que es ponerte el pesado equipo, sobre todo para los que no estamos acostumbrados a bucear en aguas frías.

Rodeado de peces

Rodeado de peces

La parte buena es que la tripulación se encarga de montar los equipos, así que sólo tienes que ponértelo y ajustarlo.

Un buceador que iba en el barco llevaba un equipo de buceo muy extraño, y a mis preguntas a la tripulación, me dijo que llevaba un traje estanco, es decir que no le entra el agua, y que el equipo de respirar era de aire re-respirable, es decir, que en vez de irse como burbujitas al agua, el aire que exhala vuelve al circuito, pasa por unos filtros de carbono, y puede seguir usándose.

Eso te da horas de autonomía de buceo.

En cuanto nos tiramos al agua hicimos la prueba de flotación, y quedó claro que yo no me hundía con10 kilos de lastre, así que hubo que aumentarlos a 12, y comenzamos la inmersión.

08_tutukaka

Algas gigantes (kelt)

El agua estaba a 19º y la visibilidad era regular, ya que había mucho plancton. Me costó un rato adaptarme al traje completo, además estrenaba cámara submarina, por lo que me sentía un poco patoso pendiente de tanto equipo.

Para más Inri, se me enredó una aleta en las algas y se me salió, por lo que tuve que meterme en el bosque de kelt a buscarla; aprendí rápidamente la lección de que en un lugar donde las aletas pueden engancharse mejor ajustarlas bien fuertes.

Con todo en su sitio y ajustado, empecé a disfrutar de unos paisajes nuevos para mí. Las algas de kelt, de varios metros de longitud, se movían acompasadas con la corriente, y era una sensación curiosa, comparada con ver corales duros, siempre en su sitio.

Enseguida vimos morenas, muy comunes en esta zona, de varios tipos, la amarilla, la verde, la gris, y de buen tamaño, más de un metro.

09_tutukaka

Morena (en este caso casi blanca)

También vimos rayas, y multitud de peces como pargos e incluso algunos subtropicales.

Como es reserva marina, los peces no son tontos y parece que lo saben, porque en vez de escaparse como hacen normalmente en cuanto te acercas, aquí muchos son curiosos y se paran delante de ti mirándote a la cara, y, seguro, pensando “pero que mal nadan estos seres”.

Como se les olvida enseguida (me pregunto cómo los científicos han podido determinar que los peces tienen memoria de 30 segundos solamente), pues vuelven a mirarte un rato después.

Al final de la inmersión tuve un problema, y es que a pesar de vaciar completamente mi chaleco y mis pulmones de aire, me fue imposible hacer la parada de seguridad de 3 minutos a 5 metros, y me fui directo a la superficie.

Por suerte no habíamos bajado más de 20 metros en la inmersión por lo que no había riesgo de descompresión (más que una enfermedad parece que el término se refiere a cuando la gente no te comprende).

Una de las cuevas gigantes de la isla

Una de las cuevas gigantes de la isla

La segunda inmersión la hicimos debajo del middle arch, un arco de piedra en medio de la isla, que alberga en sus fondos multitud de especies, ahí empecé a fijarme en lo pequeño y vi varios nudibranquios, y un pez roca, casi imposible de detectar si no fuera por los ojos.

El segundo día buceamos en otros puntos cercanos a la isla y al abrigo de ella, que es donde más tranquilo está el mar, y esta vez fuimos en El Tigre, un barco bastante grande, que puede albergar hasta 20 buceadores cómodamente.

De camino, varios delfines de pusieron a competir con los dos barcos que ibamos en paralelo hacia las islas, a ver quién iba más rápido, y obviamente ganaron los delfines.

Tienen otro barco que se llama Calypso, en homenaje al barco con el que Jacques Cousteau surcó los 7 mares y todos los océanos, y en el centro de buceo tienen una maqueta de él.

Nudibranquio

Nudibranquio

Después de pasar varios años abandonado en La Rochelle, Francia, por disputas familiares, parece que el Calypso va a ser reparado y navegará de nuevo para la Fundación Cousteau, presidida por su nieta Francine.

En el barco iba un malteño (¿se llaman así los de Malta?) que trabajaba de divemaster en Dive! Tutukaka, pero estaba en su día libre e iba a bucear en una cueva de la que me dijo que no se sabía dónde terminaba.

Llevaba un equipo de 2 botellas de aire comprimido y una de oxígeno, que la daba una gran autonomía y le permitía bucear mucho más tiempo.

Probablemente los buceadores sean los únicos trabajadores que en sus días libres hacen lo mismo que cuando trabajan, bucear (bueno, y los vagamundos, que trabajamos siete días a la semana y encantados).

Pez sub-tropical

Pez sub-tropical

Nos repartimos en tres grupos y descendimos.

La corriente era bastante fuerte y era muy difícil bucear y mantener el equilibrio.

Las fotos, imposibles de hacer, ya que cuando enfocabas algo el agua te desplazaba medio metro, y así todo el tiempo.

A pesar de todo la inmersión fue muy bonita, pero con tanto movimiento me mareé, por suerte al final de todo, y vomité.

No quiero pecar de escatológico, pero dentro de lo desagradable que es vomitar buceando, la parte buena es que los peces vienen a comerse lo que ha echado, y por lo tanto tienes encuentros cercanos con ellos.

Jugando con delfines

Jugando con delfines

De regreso al centro de buceo, nos quedamos un rato en el café anexo, el Schnappa Rock, que supongo se refiere al nombre del pez más común en la zona, el red snapper o pargo en español.

Para consultar alojamiento y lugares recomendados en Nueva Zelanda, visita Minube.com, la red social de viajes más activa en español.

Para viajar por Nueva Zelanda, recomendamos Destino NZ, una agencia regentada por hispanos, y para realizar las rutas con un toque de “magia”, recomendamos Magic bus

Para más información sobre Northland, Whangarei, Tutukaka y Poor Knights Islands, consulta las páginas web (en inglés) de:

El perfil-pudding de las Poor Knight Islands

El perfil-pudding de las Poor Knight Islands

WikipediaPortal Oficial de Turismo,Dive! TutukakaA perfect day in Poor Knights IslandsPoor Knights Islands Marine ReserveDepartment Of Conservation, New Zealand,WhangareiVisit WhangareiNew Zealand Tourism Guide, y Sitio Oficial Northland.

Haz clic para ver:

Como mis fotos no hacen honor al lugar por las condiciones adversas que tuve,Dive Tutukaka ha tenido la gentileza de cederme algunas de su galería, que puedes ver aquí

Fotos de Buceo Poor Knight`s Island.

Mapa con las fotos geoposicionadas en Flickr Maps y Google Maps.

Fotos no, ¡por favor!

Fotos no, ¡por favor!

“Dale al play” en la presentación de abajo para ver todas las fotos del buceo en Poor Knight`s Islands

Me encantaría que dieras tu opinión sobre este diario, ya sea de manera pública insertando un comentario abajo, enviándome un mensaje personal o participando en los foros de vagamundos.

No olvides visitar los concursos de fotografía elfoton.es y de relatos de viaje moleskin.es, donde puedes ver participar con tus fotos y relatos de viaje, y también puedes comprar los libros que hemos publicado en Lulu.

También nos puedes seguir en Facebook, donde hemos creado una página especial para Vagamundos, donde te mantendremos al día sobre todas las novedades de la página y podrás participar con tus fotos, videos y comentarios.

¡¡ Hasta Pronto !!

Carlos, desde Paihia, isla norte, Nueva Zelanda, 22 de enero de 2010

logo_dive_tutukaka