Iberia, mucho más que volar: ¡una experiencia mística!

Quiero aclarar antes de nada que este diario es un ajuste de cuentas con Iberia. Por mi trabajo tengo la necesidad de volar con mucha frecuencia, más de 100 vuelos al año, y soy lo que Iberia considera «cliente Platino», es decir, la máxima categoría como pasajero frecuente. Pues bien, no me quiero imaginar como tratarán a los pasajeros menos frecuentes que yo.

No voy a contarte aquí lo que ha sido mi experiencia como pasajero de Iberia, porque eso me haría perder todavía más tiempo, además para eso ya hay una web que se llama www.retraso.com, pero sí compartir contigo alguno de los pensamientos que he tenido en las interminables horas de espera:

– ¿Por qué siempre que te cambias de cola en la facturación, la que se para inmediatamente es la tuya, y cuando llegas se ha cerrado el vuelo?.

– ¿Por qué en todos los vuelos hay siempre una azafata señorita Rotenmeyer y un azafato estilo blandiblu?.

– ¿Por qué aunque el vuelo esté sobrevendido y consigas plaza de milagro, siempre hay asientos libres?

– ¿Por qué para un vuelo que dura 1 hora, tardas en llegar 1h al aeropuerto por el tráfico, debes llegar 1h antes, el vuelo se retrasa siempre 1h, y tu maleta tarda en salir otra hora?. Esto da un total de 5h, Iberia aplica la teoría de Einstein de que el tiempo es elástico.

– ¿Tan inseguros son los aviones que un simple aparatito como un teléfono móvil lo descontrola?.

– ¿Por qué la gente aplaude al aterrizar?. Probablemente porque consideran que se ha producido un milagro.

Esta es la sensación que he tenido yo en mi vuelo a Puerto Rico, en el avión Teresa de Ávila, especialista en viajes místicos, y que a buen seguro no volaría con Iberia ni p`a Dios.

La lógica dice que si vuelas a Puerto Rico, que está más cerca de Madrid que Santo Domingo, primero pares en San Juan para luego seguir vuelo a Santo Domingo y bajar los grupos de «turistas todo incluido en playa bávaro»; pues bien, para Iberia la lógica no existe, vuelas por encima de Puerto Rico, aterrizas en Santo Domingo, y luego regresas a PR, lo que te hace perder unas 3 horas; si a ello le sumas que tienes que bajar con el equipaje de mano aunque vayas a seguir vuelo, queda demostrado que para Iberia la lógica no existe.

Prometo no volver a hablar de Iberia en el resto de mi viaje.

¡Hasta pronto!

vagamundos

Desde algún punto en el Océano Atlántico, 29/12/2000