Regreso a la Edad Media

Betanzos de los Caballeros, así es su hermoso nombre que nos retrotrae directamente a épocas anteriores, es una de las 7 históricas capitales del Reino de Galicia, y probablemente la que está más orgullosa de su pasado. Su fundación en el emplazamiento actual, rodeada por el río Mandeo, data de 1219. En el año 1569 es asolada por un incendio que destruye 600 casas, entre ellas el convento de San Francisco y el hospital de San Cristóbal. El 31 de diciembre de 1970 se decreta la declaración de la parte antigua de la ciudad como Conjunto Histórico-Artístico. Desde 1992 existe un Plan Especial de Protección y Ordenación del Casco Histórico de Betanzos.

El puente viejo, junto a una de las puertas medievales de acceso a Betanzos.

El puente viejo, junto a una de las puertas medievales de acceso a Betanzos.

El amor de los “betanceiros” por su ciudad lo demuestran todos los años en el segundo fin de semana de Julio, quitándose las ropas de Zara, Massimo Dutti, Berskha, y otras marcas autóctonas para enfundarse túnicas, jubones, tules y otros ropajes y celebrar la feria franca medieval, que remonta sus orígenes hasta 1467, 536 años de nada. En su versión moderna va por la séptima edición, y cada año supera a la anterior. Sólo falta un auténtico torneo medieval con caballeros luchando a caballo para que el ambiente sea perfecto.

Uno de los arcos del Puente Viejo, con una barca de los Caneiros al fondo

Uno de los arcos del Puente Viejo, con una barca de los Caneiros al fondo

En el año 1416 Enrique IV le concede a Betanzos el título de ciudad, y en 1467 la gracia de una feria franca anual. En esa feria los foráneos podían vender sus productos en la ciudad sin tener que pagar la “alcabala”; como podéis ver lo de vaciar los bolsillos a los súbditos con tasas municipales viene de muy antiguo, seguro que entonces ya pagaban ORA por “aparcar” el caballo. Durante muchos años La Coruña y Betanzos pelearon por la supremacía comercial, que finalmente desembocó en un acuerdo de “no agresión” en 1507.

La Torre del Reloj y uno de los blasones de la Feria Franca Medieval

La Torre del Reloj y uno de los blasones de la Feria Franca Medieval

También hay una feria mensual todos los días 1 de mes, que en Enero se convierte en la prolongación de la fiesta de nochevieja para los de más aguante, que deambulan liberando vapores etílicos entre puestos de viandas y productos de la tierra; la euforia del momento les lleva a hacer compras que luego son un problema, como le pasó a un amigo hace muchos años con un tierno cochinillo que le acompañó durante todo el día 1 como único compañero capaz de aguantar su borrachera.

Como en todas la ferias que se celebran en Galicia, el apartado gastronómico es muy importante, y la ciudad se jalona de puestos callejeros donde se puede consumir todo tipo de productos tradicionales, como sidra, pulpo recién cocido en calderos de cobre, empanada, repostería, quesos de la tierra, etcétera, y el cúlmen es la cena medieval homenaje al “colesterol” que incluye 16 platos y vinos autóctonos de la zona que se sirven en el “neto”, equivalente a 0,45 litros, curiosamente casi lo mismo que la “pinta” tan de moda actualmente en las cervezas.

Arquitectura tradicional gallega plasmada en las Galerías

Arquitectura tradicional gallega plasmada en las Galerías

Durante 3 días Betanzos se transforma, engalanado con blasones, estandartes y banderolas, y con los elementos de la modernidad como señales de tráfico y papeleras cubiertos por tela de saco, y donde antes circulaban los coches se mueven caballeros en sus monturas, los barrenderos recogen boñigas de caballo, y la ciudad se alfombra de paja que amortigua las caídas producidas por los excesos etílicos y los resbalones de los caballos en caso de lluvia. Un elemento muy atractivo es ver a los artesanos, que todavía quedan algunos, ejecutar sus labores en público: herreros, cacharreros, grabadores, tallistas de madera deleitan a la gente con sus habilidades.

Los titiriteros, juglares, magos, alquimistas, saltimbanquis, malabaristas del fuego o las mazas, gaiteiros, pandereteiras, “manciñeiros” o sanadores, y las “bruxas” que leen las manos o el tarot, le dan un ambiente especial al paseo por la ciudad medieval

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Si pudiera elegir un personaje de época para sumergirme en la feria medieval, sería el de cetrero, y no sólo porque piense que a lo mejor me ligaba a “lady halcón”, encarnada por Michelle Pfeiffer, sino porque el espectáculo de un búho enorme de casi 1 metro de alzada, varias águilas y halcones en sus pedestales me lleva a la infancia más tierna, cuando Félix de la Fuente era cetrero Mayor del Reino, y uno de sus trabajos consistía en ahuyentar con sus rapaces (no lo niños sino las aves) a los pájaros cercanos a los aeropuertos, tan peligrosos para la navegación aeronáutica.

En el balcón del ayuntamiento, a la espera del águila portadora del pregón

En el balcón del ayuntamiento, a la espera del águila portadora del pregón

El pregón de estas fiestas fue traído hasta el balcón del ayuntamiento, colgando de su pata, por un águila Harris, que cruzó volando majestuosamente la plaza de la Constitución bajo la mirada atónita de los asistentes, para posarse con absoluta precisión en la mano enfundada por un grueso guante de cuero de su adiestrador, que la había llamado con unos gritos que sólo el águila podía entender. Ya quisiéramos una rapidez y precisión así en el servicio de Correos. La lectura del pregón en gallego antiguo, con invocaciones al señor de Andrade, doña Urraca y otros nobles que forman parte de la historia de la ciudad, dieron el comienzo oficial a la Feria Franca Medieval de Betanzos 2003.

El águila portadora del pregón

El águila portadora del pregón

Durante la feria se escenifican eventos históricos acontecidos en la ciudad, como la expulsión de los leprosos, la entrada del séquito del señor de Andrade a la ciudad, y el tributo das cen doncelas o tributo de las cien doncellas, su nombre lo explica todo. Con tanta historia, os podeis imaginar que el conjunto arquitectónico de Betanzos es admirable, todavía conserva 3 puertas medievales, y un puente cuya construcción se remonta al S.XIII, el llamado Puente Viejo, representado en el escudo de la ciudad. El símbolo de Betanzos es el jabalí, que aparece en el escudo nobiliario del señor de Andrade, para bien y para mal auténtico amo de la ciudad en el siglo S.XIV. Los 2 edificios más emblemáticos de la ciudad fueron construidos bajo su mandato, las iglesias de Santa María do Azoque y de San Francisco, separadas por una hermosa plaza con cruceiro, como es típico en la mayoría de plazas gallegas. En la iglesia de San Francisco se encuentra el sepulcro de piedra de Fernán Pérez de Andrade, apoyado, cómo no, sobre 2 jabalís en piedra, y un recoleto jardín cuidado por las monjas que habitan el conjunto arquitectónico le da un encanto añadido.

La pica en primer plano y la noble dama al fondo

La pica en primer plano y la noble dama al fondo

Para terminar la visita a la ciudad, uno puede llevarse en papel manuscrito en letra gótica un certificado de su asistencia a la feria, y también te puedes llevar por el módico precio de un euro el vaso de barro en que se sirve la sidra y el vino, que palian ese deporte nacional que ha llevado a tantos establecimientos a tomárselo con humor y rotular sus ceniceros con el texto “este cenicero ha sido robado en el restaurante …..”. La famosa picaresca nacional, que también se plasma en la feria franca de Betanzos con julandrones, amigos de lo ajeno y hosteleros que quieren hacer su Agosto en Julio.

Lo único que le falta a la feria para completar la traslación al pasado es convertir nuestros aburridos y sosos euros en antiguos maravedíes que deberíamos portar en bolsas colgadas de nuestros calzones para que la sensación de transportarnos a la Edad Media sea completa. Encontrarse con un facineroso y que nos diga “¡¡la bolsa o la vida!!”, y a continuación desenvainar nuestro florete para defender la vida y el honor de la dama que nos acompaña tiene que ser emocionante, siempre que el facineroso sea un actor profesional, como casi 100 “extras” de la feria.

La iglesia de Santa María de Azoque

La iglesia de Santa María de Azoque

Del 24 al 27 de julio se celebra la feria medieval en La Coruña, en un entorno también maravilloso, pero con una diferencia importante; en Betanzos toda la población, adultos, niños, y ancianos, se vuelcan en su feria, más de 5.000 trajes medievales y la desinteresada colaboración de los vecinos hacen que la feria se viva como algo propio, mientras que en La Coruña son habituales los encontronazos entre los hosteleros, los vecinos y el alcalde por un quítame allá estas pajas, lo que no beneficia a la feria, a las fiestas y mucho menos a la ciudad.

Ruego a vuesas mercedes sírvanse dialogar por mor del bien común con hidalgía y señorío para no perjudicar a los súbditos de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de La Coruña, Cabeza Guarda y LLave, Fuerza y Antemural del Reino de Galicia.

Si quieres ver las fotos de la Feria Franca Medieval de Betanzos 2003, haz click aquí.

¡¡ Hasta Pronto !!

Desde La Coruña, España