Palacio Arzobispal.

Entrar en Alcalá de Henares por la Puerta de Madrid (es de justicia que si Madrid tiene su puerta de Alcalá, Alcalá tenga lo propio), es como dar un salto atrás en el tiempo. Los restos de las murallas de la ciudad circundan el Palacio Arzobispal, y te llevan a uno de los muchos e interesantes lugares que visitar en Alcalá, el monasterio de San Bernardo, de la orden del Císter.

Fundado en 1618 por el arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval, cuyo escudo está por doquier. Hasta hace poco tiempo funcionó como convento de clausura pero las pocas monjas que quedaban, muy mayores, fueron trasladadas a otros conventos por España.


La cúpula del convento de San Bernardo

Ahora mismo está en obras de restauración, y por lo tanto la iglesia no funciona, pero en los viejos tiempos debía de ser un espectáculo asistir a una misa allí, con las celosía que separaban a las monjas del resto de los humanos, mientras ellas cantaban y comulgaban a través de un ventanuco, el balcón en el primer piso por el que entraba el arzobispo (los edificios del palacio arzobispal y del convento están comunicados), las capillas dedicadas a la nobleza, que no están orientadas al altar, sino que en la mejor posición para ver y ser visto, y el pueblo raso ocupando el centro del templo.

A las 12 un rayo de sol entra por las ventanas de la cùpula e ilumina el presbiterio. La cúpula elíptica es una maravilla de la ingeniería, cuentan que cuando retiraron los andamios los obreros salieron corriendo porque no pensaban que pudiera sostenerse aquello.

En el convento hay un pequeño museo muy interesante, que alberga ejemplares de la biblia políglota, que se hizo en la Universidad Complutense en 4 idiomas, latìn, griego, hebreo y arameo, comparando los textos bíblicos en la misma página, un ejemplo de que en la antigûedad las culturas convivìan con más armonía que en la actualidad. También se encuentra un arca de plata de Carlos V, y unas celdas que recrean la vida monástica del S. XVII, con varios votos de clausura hechos a mano por las monjas con caligrafía primorosa.


Maqueta de la casa de Hippolytus

Muy cerca se encuentra la Iglesia Catedral Magistral, que también alberga un museo, y varios edficios contiguos civiles y religiosos son de gran valor. La oficina de turismo está en la misma plaza de los Santos niños.

Allí nos recomendaron visitar la Casa de Hippolytus, parte del parque arqueológico de Complutum, como le llamaron los romanos a la ciudad, ya que allí convergían varios ríos. La Catedral es la única del mundo, junto con la de San Pedro en Loavina (Bélgica) que tiene el título de Magistral, lo que obligaba a que todos los canónigos fueran profesores de la universidad.


Mosaico de la casa de Hippolytus

Las excavaciones han llevado a pensar que esta casa era una especie de club social, donde los jóvenes se reunían para disfrutar de las termas con piscinas de agua caliente y fría, había un templo dedicado a Diana, y una zona de jardín donde recibían su formación. Hay varios mosaicos de gran belleza, el mejor realizado y firmado por Hippolytus, que representa fauna marina del norte de África.

Las excavaciones y las maquetas nos dan una idea muy clara de cómo vivian en aquella época. El conjunto es de los siglos III y IV, y posteriormente los visigodos utilizaron parte para unas tumbas y extrajeron las tuberias de plomo que se usaban para transportan el agua caliente a las termas.


Nidos de cigüeña en Alcalá

En el edificio había 2 viejecitas que no paraban de hacer fotos, y polemizaban con la guía sobre el uso del plomo por parte de los romanos en aquella época. Parecía que sabían lo que decían y sin duda más que la guía. Para saber más sobre la antigua ciudad romana de Complutum, haz click aquí.

En la plaza de Cervantes se encuentra una estatua dedicada al escritor, que fue bautizado allí cerca, en la capilla del Oidor, donde conservan su pila bautismal, y también están la torre de Santa María, el ayuntamiento, y un lugar que pasaría desapercibido porque se encuentra en el interior de algunas casas de la plaza, el Corral de Comedias, espléndidamente restaurado por Peridis, arquitecto y autor de la tira cómica de El País, 2 profesiones en principio no muy concordantes. Está considerado el teatro más antiguo de España, aunque ha sufrido tantas transformaciones que del original queda poco.


Estatua de Cervantes

Fue patio de corrala, teatro al aire libre donde las mujeres y hombres estaban en plantas diferentes, luego se techó y se convirtió en teatro romántico; en el S.XX pasó a ser cine, le llamaban de los piperos porque todo el mundo comía pipas y tiraba las cáscaras desde las plantas superiores, y finalmente volvió a recuperar su función original, y hoy todavía se hacen representaciones al estilo antiguo, con efectos especiales de lluvia y viento hechos por barriles llenos de piedras que se giran manualmente, y las trampillas del escenario, los telones, etcétera se alzan a mano.

Tiene que ser una gozada asistir a alguna obra de Quevedo allí. También tenía algunos palcos privados donde los que iban no querían ser vistos, se llamaban palcos de duelo, porque si se te había muerto un familiar, no estaba bien visto que fueras al teatro, así que usabas un palco de estos. Los actores eran todos hombres y para los papeles femeninos elegían a adolescentes que todavía no habían cambiado la voz.


El Corral de la Comedia

La casa museo natal de Cervantes fue donde nació el autor de El Quijote en 1.547, y está muy bien restaurada, muestra la vida cotidiana de una familia del S.XVI, y su museo alberga una gran colección de ediciones del Quijote en diferentes idiomas. También hay una colección bastante completa de otras obras cervantinas; aunque el Quijote eclipsó el resto de su obra, está es de gran nivel y variedad.


Patio Universidad

La razón de ser de Alcalá y alma mater de la ciudad es su universidad, de hecho en el nombramiento como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO contó mucho el haber sido, según el criterio II, “la primera ciudad diseñada y construída exclusivamente como sede de una universidad,sirviendo como modelo para otros centros de enseñanza de Europa y América”. Desafortunadamente la universidad Complutense original fue cerrada y trasladada a Madrid y no fue hasta 1977 que la Universidad de Alcalá reabrió sus puertas.


Fachada Unversidad

La universidad, con el Colegio Mayor de San Ildefonso, fue el mejor recinto universitario del Renacimiento en Europa, y por sus aulas pasaron ilustres personajes como Quevedo y el propio Cervantes. Fue fundada por el Cardenal Cisneros en 1499, y la fachada principal, de Rodrigo Gil de Hontañón, está llena de símbolos, ya que arriba se encuentran Dios y 4 figuras humanas que representan el paso del tiempo, en el centro el rey, y abajo los hombres, lo que venía a significar que por encima de los hombres está el Rey, y por encima de éste sólo Dios y el paso del Tiempo.

La capilla de San Ildefonso conserva el sepulcro en mármol de Carrara del Cardenal Cisneros, a pesar de que el había dicho que le enterraran de manera sencilla, y se utiliza para bodas, pero para casarse allí tienes que ser trabajador de la Universidad o copropietario, ya que cuando se cerró los habitantes de Alcalá la recompraron por suscripción popular y son por tanto propietarios de la misma.


El escudo de Cisneros

Hace años asistí allí a una boda entre una amiga de Alcalá y un noruego, Per, que se conocieron (nos conocimos) en una expedición por Kenya y a los gorilas de Zaîre en 1996. Era muy curioso ver a todos los invitados noruegos vestidos de traje tradicional, mientras que los españoles ibamos embutidos en trajes, y el convite posterior, en la hospedería de Paradores que está al otro extremo del edificio de la Universidad fue un variado intercambio de costumbres, idiomas, licores y fiesta, mucha fiesta.

Hay varios patios interiores de gran belleza, con cisnes simbolizando el apellido del cardenal, y en uno de los patios se decía que no crecía la hierba porque en esa universidad no había burros para comérsela, esos estaban en Salamanca.

Otro divertimento estudiantil era que los alumnos que no pagaban por ser de familias humildes, servían de criados en la universidad, y para diferenciarlos de los demás, llevaban una gran gorra, por lo que se les llamaba “gorrones”, y este nombre quedó para los que no pagan por algo (un amigo más moderno usa la expresión by the face).


Escudo Alcalá

Otra expresión que ha quedado en la lengua castellana es la de “manta”, cuando alguien no es muy bueno en algo, ya que a los alumnos que suspendían, sus compañeros les manteaban, y les sacaban por la puerta de los burros, en contraposición a la puerta de la Gloria, que se abría para aquellos que aprobaban su tesis.

Las tesis se presentaban en el Paraninfo delante de todos los profesores y tus compañeros, un precioso salón con yeserías y artesonado mudéjar, que desde 1976 se utiliza para la entrega del premio Cervantes por parte de los Reyes de España a un escritor vivo, lo que dio lugar a una anécdota, ya que en el año 1979 el escritor premiado, Gerardo Diego, estaba muy enfermo y parecía que no llegaría a la entrega de premios (sólo se entrega a escritores vivos), así que se concedió a Jorge Luis Borges, pero Gerardo Diego se recuperó, y para no hacerle un feo por tener el detalle de no haberse muerto, ese año se entregaron 2 premios.


Las murallas de Alcalá

Además de la parte monumental e histórica, en Alcalá se come muy bien, sobre todo caza y asados, y la casualidad quiso que el restaurante al que fui, El Bierzo en Alcalá, tenía fotos de otro lugar Patrimonio de la Humanidad, las Médulas en León.

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¡¡ Hasta Pronto !!

Desde Madrid, 22 de setiembre de 2004