Escudo de Ribadeo.

El Camino del Norte se remonta en la historia hasta el s. IX, es por lo tanto tan antiguo como el Francés, y fue una vía utilizada por numerosos peregrinos europeos, que antes de ir a Santiago, pasaban por el Santuario de San Salvador de Oviedo. Esta ruta tuvo peregrinos ilustres como San Francisco de Asís, que peregrinó en 1214.

La primera duda que espero despejar en este Camino es su kilometraje, porque en la credencial del peregrino se indican 188, mientras que en la información de la Xunta aparecen 170 y 160 km. Alguna diferencia vendrá porque en su primer tramo gallego, entre Ribadeo y Lourenzá hay 2 vías alternativas, ya que en la antigüedad no había puente para cruzar entre Castropol, Asturias, y Ribadeo, Galicia, y los peregrinos descendían por la margen de la ría y el río Eo (¿captais el por qué del nombre Ribadeo?) hasta el puente de Santiago de Abres. La otra diferencia puede venir de que se une al camino francés en 2 puntos diferentes, Melide o Arzúa. Dentro de unos días os podré confirmar donde están esos 30 km. “fantasmas”.

El Camino a Santiago pasa por ciudades hermosas como Mondoñedo, declarada conjunto histórico-artístico, que es sede episcopal y tiene una catedral del s. XIII, la de Santa María, además de otras iglesias como la capilla de Santiago y la iglesia de la Virgen de los Remedios, y edificios civiles como la vieja casa consistorial y el Hospital de San Pablo.

De Mondoñedo a Villalba pasamos, a partir de Abadín, por la Terra Chá, famosa por sus productos gastronómicos, como los capones que se subastan para la Navidad y el queso ahumado de San Simón. Más adelantes hay otra zona de quesos deliciosos, los de Arzúa.

Desde Villalba seguimos por caminos medievales, algunos de ellos con categoría real, que nos llevan finalmente hasta Sobrado y su famoso monasterio, que atrajo y atrae a miles de peregrinos desde su fundación en el s. IX y su posterior integración en la orden del Cister en el s. XII. En el s. XVII se construyó el claustro de los Peregrinos.

Los peregrinos que venían del Norte y del Camino Francés se juntaban en Melide o Arzúa para continuar juntos hasta Santiago, por Salceda, A Rúa, San Paio, Lavacolla y finalmente el Monte do Gozo, llamado así porque desde allí se avistaban por primera vez las torres de la catedral de Santiago.

Cruzo los dedos para que la climatología me acompañe en este nuevo Camino, no creo que pudiera soportar otra semana con temperaturas de 40°. Os lo contaré desde El Camino.

¡¡Ultreia!!

Carlos
La Coruña, 17 de setiembre de 2003

Postdata del 26 de setiembre de 2003:

Ya está resuelto el misterio: el Camino del Norte no tiene 160, ni 170 ni 188 km. desde Ribadeo a Santiago; son 195, como he contrastado con mi podómetro y otras fuentes como el mojón que se encuentra a la entrada de Ribadeo. Han sido 7+1 etapas (la última los 4 km de O Gozo a Santiago), pero recomiendo hacerlo en 9 ó 10, porque he hecho 2 etapas de más de 40 km, desde Lourenzá a Villalba y desde Arzúa a O Gozo, que sólo recomiendo si no hace calor o se tiene prisa, algo en principio no recomendable en el Camino.

Es un camino muy bonito, con paisajes espectaculares, como el entorno de Ribadeo, el valle de Mondoñedo, puentes medievales e iglesias de gran belleza, ciudades históricas como Ribadeo, Mondoñedo y Villalba, y joyas como el monasterio de Sobrado de los monjes. Los albergues están muy bien, y sobre todo no es un camino masificado, eramos en torno a 10-15 peregrinos, que se convirtieron en más de 100 al conectar con el camino Francés en Arzúa.

Los caminos son muy variados, corredoiras que parecían trincheras de guerra, con las paredes de 2 metros, pistas forestales, caminos reales y restos de calzadas romanas, carreteras estrechas y solitarias, y nacionales con un tráfico infernal; lo peor, la multitud de veces que tienes que cruzar carreteras con vehículos a 130 km/hora que me hacían poner el turbo al caracol para no quedar aplastado en el asfalto. Lo mejor, el tramo de Mondoñedo a Abadín y el tramo de monte de Baamonde a Miraz, donde pude escuchar el silencio.

Con respecto a la señalización, no he encontrado a nadie que no se haya perdido varias veces; las flechas amarillas se han desvanecido muchas veces, los mojones con las conchas han sido tragados por la maleza, y los carteles de madera estaban enmohecidos, rotos y yacían en el suelo apuntando en una dirección que podía ser Santiago o no.

Me he sentido a veces como un apache (peregrino de mirada al horizonte, vista al suelo y andar pausado podía ser mi sobrenombre, ¡jau!) intentando descifrar señales en el Camino, una flecha marcada en la tierra, una huella de bota, un liquen en la roca que se parecía sospechosamente a una flecha amarilla, etcétera. Por suerte, los paisanos, si encuentras alguno, suelen ser de gran ayuda en estos casos.

La guía del Xacobeo no es de gran ayuda en el kilometraje, las discrepancias son grandes y suman esos 30 kilómetros de diferencia con la realidad. En la oficina de turismo de Ribadeo te dan una fotocopias detalladas de las etapas en la provincia de Lugo. Los cybers no existían, habían cerrado o no funcionaban en la provincia de Lugo.